La institución alertó sobre la crisis sanitaria antes de que se conociera la magnitud de las muertes y advirtió sobre la peligrosidad de las bacterias halladas en el medicamento.
El Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires declaró el estado de alarma ante la crisis sanitaria generada por el fentanilo contaminado, que ya provocó 96 fallecimientos. Julio Dunogen, secretario general de la institución, señaló que la alerta inicial sobre la situación había sido emitida semanas antes de que se difundieran los casos con mayor notoriedad.
Según Dunogen, las muertes no fueron consecuencia de sobredosis, sino de una grave contaminación bacteriana. Las bacterias detectadas, Klebsiella pneumoniae y Ralstonia, son altamente agresivas y pueden causar septicemia al ingresar al torrente sanguíneo, requiriendo tratamientos con grandes cantidades de antibióticos.
El secretario del Colegio describió la situación como “veneno directamente” y calificó a las bacterias como “letales”, describiendo un escenario de extrema gravedad que, en su opinión, debería haber generado respuestas más rápidas por parte de las autoridades sanitarias.
Las investigaciones apuntan al laboratorio HLB Pharma, productor del medicamento, y Dunogen afirmó que hubo “gravísimas irregularidades” en el proceso de elaboración. Además, advirtió que la empresa no cumplía con los estándares de bioseguridad ni contaba con trazabilidad del producto, lo que dificulta un control adecuado.
En cuanto a la situación en los hospitales, se indicó que las clínicas recibieron instrucciones para descartar y devolver todos los lotes de medicamentos de HLB Pharma, en un intento de evitar nuevos contagios. Dunogen enfatizó la importancia de la prevención, recordando que la institución había emitido la primera advertencia cuando los casos eran todavía muy limitados.
Finalmente, el secretario general lamentó que la falta de medidas tempranas permitiese que la situación “explotara” y que la sociedad y el Estado tomaran conciencia de la seriedad del problema solo cuando las cifras de fallecidos ya eran elevadas.






