El funcionario ratificó que la entidad priorizará el fortalecimiento de las fuentes locales de financiamiento y evitará recurrir a préstamos internacionales, en sintonía con la nueva estrategia económica.
Durante una exposición ante empresarios del sector tecnológico y financiero, el vicepresidente del Banco Central sostuvo que la institución no quiere depender del financiamiento externo y que su meta principal es consolidar un modelo de desarrollo sostenido con recursos propios. El mensaje fue interpretado como un gesto de confianza hacia los mercados locales y una señal de prudencia fiscal.
El funcionario remarcó que la estabilidad monetaria requiere fortalecer el ahorro doméstico, incentivar la inversión nacional y recuperar la credibilidad en el peso. “El desafío es construir un sistema financiero sólido, que no necesite de la ayuda externa para sostenerse”, afirmó.
El pronunciamiento llega en un momento en que el Gobierno busca afianzar su relación con los organismos internacionales sin comprometer nuevas deudas. En ese contexto, el Banco Central refuerza su discurso de independencia y apunta a consolidar una política de reservas que le permita afrontar los desafíos cambiarios con mayor margen de acción.






