Un estudio realizado por científicos argentinos mostró que las células beta del páncreas pueden “entrenarse” para resistir el daño, lo que abre nuevas vías terapéuticas contra la diabetes.
El experimento, realizado en cultivos celulares y en islotes pancreáticos de roedores, reveló que una exposición previa a bajos niveles de IL-1β prepara a las células beta para afrontar condiciones inflamatorias futuras sin perder su capacidad funcional.
Los investigadores explican que el mecanismo observado podría aprovecharse para fortalecer estas células en pacientes con diabetes, evitando que se deterioren rápidamente ante el estrés crónico que caracteriza a la enfermedad.
Aunque aún se encuentra en etapa preclínica, el descubrimiento es un paso clave para desarrollar terapias que no solo traten la diabetes, sino que prevengan su progresión por preservar la salud de las células productoras de insulina.






