El mandatario estadounidense defendió su intención de comprar el territorio ártico como parte de la seguridad estratégica del país.
En un discurso cargado de críticas a Europa, el presidente de Estados Unidos impulsó su propuesta de abrir negociaciones con Dinamarca para la adquisición de Groenlandia, argumentando que solo su país puede garantizar la defensa efectiva de la isla ante desafíos globales.
Trump describió a Groenlandia como un territorio de importancia estratégica y defendió su postura ante líderes y empresarios reunidos en el Foro Económico Mundial. A la vez, sostuvo que no pretende utilizar la fuerza militar, aunque advirtió que las negociaciones deben iniciarse “inmediatamente”.
El planteo de Trump chocó de frente con la respuesta de varios países europeos, que reiteraron el respeto por la soberanía territorial y rechazaron cualquier intento de alterar el estatus de Groenlandia, complicando el clima político en la cumbre.






