Con una defensa implacable y un récord histórico de su pateador, los Seahawks vencieron 29-13 a los Patriots para lograr su segundo título de la historia.
Los Seattle Seahawks se coronaron campeones de la NFL al derrotar contundentemente a los New England Patriots por 29-13 en Santa Clara. El equipo dirigido por Mike Macdonald basó su victoria en una defensa asfixiante que registró seis capturas sobre el mariscal novato Drake Maye y forzó tres entregas de balón, incluyendo un touchdown defensivo de 45 yardas tras una intercepción de Uchenna Nwosu que sentenció el encuentro en el último cuarto.
El pateador Jason Myers fue una de las figuras inesperadas de la noche al establecer un nuevo récord del Super Bowl con cinco goles de campo convertidos, manteniendo a Seattle arriba en el marcador incluso cuando el avance ofensivo se estancaba. Por su parte, el corredor Kenneth Walker III fue el motor del ataque terrestre con 135 yardas, permitiendo que el mariscal Sam Darnold gestionara el juego sin errores críticos.
Los Patriots solo pudieron romper el cero en el último cuarto con pases de anotación de Maye hacia Mack Hollins y Rhamondre Stevenson, pero la reacción fue tardía ante una unidad defensiva de Seattle que mantuvo el control absoluto durante tres periodos. Con este resultado, los Seahawks logran su ansiada «revancha» tras 11 años de espera desde aquel fatídico final en el Super Bowl XLIX.






