La justicia profundiza sobre las visitas del duque a las residencias de Epstein y su relación con el círculo del financiero estadounidense.
La detención del Príncipe Andrés es el resultado de una investigación que nunca dejó de seguir los hilos que lo conectaban con Jeffrey Epstein. El foco de la justicia se centra en los viajes y encuentros que el duque de York mantuvo en las propiedades de Epstein en Nueva York, las Islas Vírgenes y Londres.
Nuevos testimonios de víctimas han sido fundamentales para que las autoridades procedieran al arresto. Según se desprende de la información actual, existen elementos que contradicen las declaraciones públicas anteriores del príncipe, donde intentó minimizar su conocimiento sobre las actividades ilícitas que se desarrollaban en ese entorno.
El proceso ahora buscará determinar el grado de participación o conocimiento que el príncipe tenía sobre la red de tráfico. Su detención implica que los investigadores consideran que su libertad podría haber entorpecido el acceso a datos clave o que existe evidencia suficiente para una imputación directa.





