Drew Fischer será el encargado de impartir justicia en el encuentro entre Argentina y Cabo Verde por el Mundial. Con años de experiencia en la élite del arbitraje, llega con rodaje en torneos internacionales. Su designación fue confirmada por la FIFA en la previa del cruce.
Entre sus rasgos principales se destaca su personalidad firme y su tendencia a intervenir activamente en el juego. No suele dejar pasar infracciones y mantiene un control constante del desarrollo del partido. Este estilo puede generar interrupciones si el juego se vuelve intenso.
Asimismo, su historial incluye decisiones discutidas que marcaron encuentros anteriores. Esa característica lo convierte en un árbitro impredecible en momentos clave. Por eso, su desempeño será observado de cerca en un partido donde cualquier detalle puede resultar determinante.






