El interés del Barcelona por Julián Álvarez volvió a generar un fuerte enfrentamiento con el Atlético de Madrid. Joan Laporta ratificó que el club catalán sigue interesado en el delantero argentino y aseguró que mantiene su propuesta para intentar incorporarlo.
La respuesta del Atlético fue contundente: el club aseguró que no contempla vender al jugador al Barcelona y cuestionó la presión pública ejercida alrededor del caso. La dirigencia considera que toda la situación terminó perjudicando al club tanto en lo económico como en lo social.
Mientras tanto, Álvarez atraviesa un momento de tensión en Madrid. El delantero fue silbado por algunos hinchas y este miércoles no participó del entrenamiento debido a una indisposición, en medio de las versiones sobre su posible salida.






