Pierre Gasly llegó al final del Gran Premio de España con una estrategia que no salió como esperaba. El piloto francés había largado con neumáticos duros y apostó a que la aparición de un auto de seguridad le permitiera realizar su parada y recuperar posiciones, pero el incidente nunca ocurrió.
Mientras tanto, Franco Colapinto aprovechó su ritmo para mantenerse en la zona de puntos y administrar durante 42 vueltas el desgaste de los neumáticos duros. Cuando Gasly finalmente recibió la orden de entrar a boxes, su ingeniero le advirtió que Franco estaba detrás, una indicación que terminó de desatar su enojo.
Gasly terminó 12°, con una vuelta menos y una penalización de cinco segundos, mientras que Colapinto fue séptimo y sumó cuatro puntos. Tras la carrera, el francés admitió que habían asumido riesgos y que necesitaban un auto de seguridad para que la estrategia funcionara, aunque aseguró que el equipo había conseguido puntos importantes.





