La Real Federación Española de Fútbol resolvió el expediente iniciado tras la denuncia del Atlético de Madrid contra el Barcelona por sus contactos con Julián Álvarez, y determinó una sanción económica de 602 euros para el club catalán.

La presentación del Atlético se originó en la presunta falta de comunicación formal antes de negociar con el delantero argentino, que finalmente continuó en el equipo madrileño pese a los rumores sobre una posible transferencia durante el mercado de pases.

El Barcelona considera que no incumplió las normas y recurrirá la sanción, mientras que el caso recordó un antecedente de 2019, cuando el club catalán recibió una multa de 300 euros tras una denuncia del Atlético por la contratación de Antoine Griezmann.

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